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Filosofía Marismeña

Relación sentimental

M.C. Ramón Larrañaga Torróntegui

Lunes, 11 de Abril del 2016. 8:40:14 pm

Letra más grande

El amor vuela de alma en espíritu emitiendo danzas de alegría, nadie lo veo, todos lo escuchan, nadie sabe en donde está. Vuela entre las sombras del espíritu y anida sin permiso. Viene y va sin decir palabra, canta y calla dentro del ser. Nadie sabe cuando llega, ni el instante en que decide marcharse, solo viene y se va.

El amar, es no tratar en cambiar a la persona como queremos que sea sino, sino el reflejo de lo que son en su esencia. Es dar sin esperar nada a cambio, en forma original, sin presiones ni agradecimientos o dadivas. Dejar que vaya creciendo con el tiempo por el camino que va recorriendo. Hay gestos y palabras silenciosas que expresan con mayor sentimiento el amor que otra persona siente por uno que lo que dicen sus palabras, solo es cuestión de escucharlas en ese idioma y, dejar en ser sordo y observar sus gestos o silencios. A veces escuchamos frases que parecen llevan implícitas palabras llenas de amor, pero también estas frases llevan un sesgo de posesión, una demanda en placer para obtener lo que uno desea y el otro no entiende.

El que espera; desespera.- Miles de personas se han quedado atrapadas en el señuelo que se produce por el encanto en encontrar a otra persona que pensamos nos ama más que a su propia vida. Y, al darse cuenta que esto no es así, pasan la mayor parte de su vida esperando que la suerte les favorezca y que la persona con la que comparten la vida “Cambie”, sin ver que son ellas mismas las que deben hacer su insurrección afectiva en forma tajante.

Existen personas que se la pasan reinventando la persona de sus sueños, el amor a su manera y de acuerdo a sus necesidades y creencias básicas; cada cual lo construye o lo destruye, lo disfruta o lo padece. Como si amar fuera un designio para morir y no para vivir. En cuestiones de amor, cada quien establece sus reglas y sabe hasta dónde puede llegar o consentir “Vivir felizmente o sufrir” inútilmente. Una de las cosas más tristes cuándo se deja a alguien es recordar el último beso, incluso se recuerdan las últimas palabras, los últimos instantes de una relación.

El amor no significa exigir lo que uno necesita, ni esperar encontrar la perfección buscada en la otra persona. A la persona se le ama en el ¿Cómo es? Y, si no estás de acuerdo en ello, no se debe insistir en sus principios, sino respetarlos, alejarse.

El amor es regar una relación como una planta y estar pendiente cuando le haga falta agua, cuidarla. Nunca esperes que “Nadie pose su mirada sobre ella” Porque la planta a pesar de ser tuya, las rosas son de la planta. Si en un principio, no estás de acuerdo en la forma de pensar de una persona, recuerda que no estás obligado a quedarte con ella, es mejor retirarse antes que la falta en dignidad lastime ambos y los vaya impregnando en rencor que al paso del tiempo se vuelve enfermizo.

Las personas no siempre reaccionan como nosotros deseamos y eso no debe ser motivo en discusión mucho menos tener a flor de labio un sermón para convencer. Todos tenemos formas diferentes en ver la vida, tenemos temores, errores, deseos y exigencias y no siempre estamos pensando en el bien del otro sino en el propio.

Cuando dos almas se aman, deberían desear compartir su vida cotidiana, sin embargo por diferentes circunstancias se pueden alejar para no encontrarse jamás y esto se da por lo ego centrista que somos, lo chantajista que nos volvemos, lo impositivo como si solo nosotros supiéramos lo bueno de la vida y aunque dejemos en amar a la persona la queremos seguir utilizando teniéndola a nuestro lado por el simple hecho en que nos sirve.
Sea cual sea la situación, esto no es el amor, el vivir juntos no significa amor, mucho menos el dormir juntos. Sea cual fuere el estilo utilizado, el conflicto termina por estallar, la presión termina por aparecer, por más que se disfrace con besos, frases hermosas, caricias atrevidas, expresiones benévolas.

El ser humano es muy chantajista y busca que la otra persona siempre ceda a sus caprichos, a sus pedidos. Cuando la otra persona no cede vienen los conflictos, se vuelve un espacio asfixiante lleno en amenazas que terminan en dolor, desdicha, sufrimiento constante. No se trata de conquistar con promesas incumplidas “Sino amar” haciendo lo que tenemos en dar sin necesidad en que se nos pida o exija, se trata en compartir lo mejor de cada quien, lo que significa la otra persona como complemento nuestro.

Obedecer sin estar convencidos es un error que no termina.-Es un espacio de paz y serenidad que explotara como volcán en medio de la relación cuando menos sea esperado, sobre todo cuando la otra persona ha conseguido en esta forma lo que deseaba mientras que la que cedió se siente incómoda con la situación en la que se encuentra por desear terminar una presión.- Alivios que matan los sentimientos.- Es el paso para que la otra persona consigna lo que quiera por el mismo camino sin importar la aprobación de la otra persona ya que la otra persona encontró que presionando logra que ceda.- Táctica.-

Cuando se comparte la vida con una persona que no nos ama y que su forma de actuar es chantajista debemos estar conscientes que siempre estará al acecho para encontrar nuestra debilidades. Sabe cómo poner nerviosa a la persona, observa sus reacciones, registra y utiliza la información para lograr sus objetivos. Los chantajistas en cosas de relación sentimental siempre usan este tipo de palabras: Me tienes cansado, te dejara, ya no te aguanto, ya deje de amarte.

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